Preposiciones
Preposiciones
La función de las preposiciones, en sí términos invariables, es establecer cierto tipo de relación entre otras dos palabras; de movimiento, modo, tiempo, materia, oposición, procedencia, etcétera.
Depende no sólo de la preposición, sino de las posibilidades combinatorias que ofrezcan las palabras relacionadas entre sí.
El uso más frecuente de cada una de las preposiciones, así como los errores que más a menudo se cometen en algunos casos, se recoge en los apartados que siguen.
Tiene un uso muy variado. Generalmente expresa una idea de dirección o de movimiento, real o figurado (‘voy a Londres’, ‘amo a mis padres’).
Constituye un galicismo usar la preposición en estos dos casos: — Delante de un sustantivo que complementa a otro. Ejemplos: ‘avión a reacción’, ‘olla a presión’, ‘cocina a gas’. Debe usarse la preposiciónde, Ejemplos: ‘avión de reacción’, ‘olla de presión’, ‘cocina de gas’. — Antes de un infinitivo, en expresiones como ‘ejemplo a seguir’, ‘acuerdo a tomar’, ‘modelo a desarrollar’, etcétera.
En la mayoría de estos casos puede suprimirse perfectamente el verbo, pues normalmente el sentido de la frase lo hace innecesario.
En referencias a velocidad es preferible usar la preposición por, sin artículo interpuesto, y no a. Ejemplos: ‘100 kilómetros por hora’, y no ‘a la hora’.
La combinación a por, aunque censurada por la Real Academia, puede emplearse. En primer lugar, por lo que Manuel Seco (Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española, página 6) llama su ‘ventaja expresiva’.
No es lo mismo—explica— ‘fui por ella’.
Con. Indica idea de compañía (‘voy con ellos’), de instrumento (‘lo cogió con las manos’) o de modo (‘se mueve con gracia’). buscarla’, que ‘fui a por ella’, en cuyo caso sólo equivale a ‘fui a buscarla’. En segundo lugar, por lo que él y María Moliner) que no es el único supuesto en el que se combinan dos preposiciones. Ejemplos: ‘por de pronto’, ‘en contra de lo dicho’, ‘por entre las nubes’, ‘desde por la mañana’.
Se debe suprimir la preposición a cuando el complemento directo necesite distinguirse de otro que lleve esa misma partícula. Ejemplos: ‘Argel expulsa 11 etarras a Venezuela’, y no ‘Argel expulsa a 11 etarras a Venezuela’.
Ante: Significa delante de (‘se presentó ante él’).
Bajo: Indica una situación inferior (‘bajo su autoridad’)
Cabe: Equivale a junto a (‘cabe la puerta’). Actualmente se usa poco en los medios de comunicación, aunque permanece en el lenguaje rural.
Con: Indica idea de compañía (‘voy con ellos’), de instrumento (‘lo cogió con las manos’) o de modo (‘se mueve con gracia’).
Contra: Expresa oposición (‘viene contra nosotros’). Es un galicismo su construcción con por (por contra).En su lugar debe escribirse ‘en cambio’ o ‘por el contrario’. Y es un vulgarismo, su uso como adverbio, con el significado de ‘cuanto’. ‘Contra más les das, más piden’ debe sustituirse por ‘cuanto más les das, más piden’.
De: Indica idea de posesión n y pertenencia (‘el sombrero de mi tía’), de materia (‘copa de cristal’) o de origen (‘viene de Alemania’). Esta preposición no debe omitirse en estos tres casos: — En las denominaciones de vías públicas, salvo que el nombre lo constituya un adjetivo.
Ejemplos: ‘calle de Alcalá’, no ‘calle Alcalá’, pero ‘calle Mayor’. — Cuando el verbo exija esta preposición, o cuando el complemento lo constituya una proposición.
Ejemplos: ‘estaba seguro de que fallaría’, y no ‘estaba seguro que fallaría’; ‘le informó de que vendría’, y no ‘le informó que vendría’. — Delante de la cifra con los años de una persona, tanto si este dato figura entre comas como entre paréntesis.
Ejemplos: ‘Juan López, de 25 años’ o ‘Juan López (de 25 años)’, pero no ‘Juan López, 25 años’ ni ‘Juan López (25 años)’.
Desde: Indica el principio del tiempo o de una distancia (‘desde el año pasado’, ‘desde San Sebastián a Madrid’).
En: Expresa una idea general de reposo en el tiempo y en el espacio (‘estamos en verano’, ‘estamos en Torrelodones’). Debe utilizarse esta preposición, y no el adverbio ‘dentro’, en los verbos en que su uso derive en redundancia. No debe escribirse ‘se enmarca dentro de esa situación’, sino ‘se enmarca en esa situación’.
Entre: Expresa situación en medio de personas o cosas (‘está entre esta calle y la otra’, ‘estamos entre amigos’).
Hacia: Señala la dirección (‘iba hacia el colegio’). No equivale a la preposición a (‘iba al colegio’).
Hasta: Indica el término de un espacio o de un tiempo (‘esperaré hasta junio’, ‘llegaré hasta la plaza’).
Para: Indica destino o fin de la acción (‘estudia para triunfar’, ‘trabajaré para ellos’).
Por: Tiene un uso muy variado. Expresa una vaga idea de tiempo y lugar (‘por aquel entonces’, ‘pasear por allí’). Indica también la causa (‘por ti me veo así’)
Según: Expresa relación de conformidad de unas cosas con otras (‘obro según me dijeron’). Nunca una información debe comenzar con esta partícula.
Sin: Expresa privación (‘sin una peseta’).
So: Equivale a bajo (‘so la encina’). Hoy apenas se emplea, salvo en locuciones formadas con sustantivos como pena o pretexto (‘so pena de perderla’, ‘dijo que no venía, so pretexto de estar ocupado’).
Sobre: Significa encima de (‘sobre la mesa’). Sirve también para indicar el asunto de que se trata (‘una conferencia sobre poesía’).
Tras: Expresa el orden con que unas cosas siguen a otras (‘tras la soga va el caldero’). Se sustituye normalmente por ‘detrás de’ o ‘después de’
Fuente: Tomado de “Manual de Estilo: Diario El País”